DEADWOOD, de David Milch (Serie, Temporada 3)
10/10/2006
La primera temporada había sido, si se quiere, perfecta. La segunda había bajado un poco el nivel, y hacía temer la continuación. La tercera temporada (la última que emitió HBO hasta ahora en USA) es, creo, la mejor de las tres. Porque si en la primera se podían disfrutar los personajes principales (Seth Bullock/Timothy Oliphant, el sheriff con mal carácter, y el más que extraordinario Al Swearengen/Ian Mc Shane, el dueño de la principal taberna y prostíbulo) y cómo se constituía su relación, la tercera temporada trae consigo, como suele suceder en las terceras temporadas de las buenas series, un antagonista mayor que obliga a modificar las reglas de juego, a conseguir que los dos protagonistas enfrentados deban reunir fuerzas. Y, por si eso fuera poco, los personajes secundarios crecen, y crecen. Y, por si fuera poco, la historia no se resuelve sólo a los tiros, sino que en este caso se trata más de una partida de ajedrez entre los habitantes originarios de Deadwood y el hombre capaz de comprar todas las voluntades (o destruír a quien se imponga en su camino), George Hearst/Gerald Mc Raney. Y, por si fuera poco, el elenco agrega a ese gran actor que es Brian Cox en el rol de Jack Langrishe, un productor teatral que desea llevar el arte a ese recóndito y bestial pueblo. Deseos y miedos se conjugan de forma casi matemática, y en cada capítulo uno espera ese enfrentamiento que los personajes no cesan de advertir que se producirá. Lo mejor, claro, queda para el final. Y, como casi todos los buenos finales, deja la puerta abierta para lo que será la cuarta temporada de Deadwood, en la que, como suele decirse, ya nada será lo mismo. Mi única pregunta al respecto es cómo podrán mantener este nivel superlativo.
Entry Filed under: Series. .



Trackback this post | Subscribe to the comments via RSS Feed