CARNIVALE (Miniserie), de Daniel Knauf
26/09/2005
Hoy no voy a comentar/recomendar una película, sino una (¿mini?)serie. Pude ver Carnivale gracias a un amigo que me pasó los DVDs de las dos temporadas, mientras que en nuestro país HBO aún está emitiendo la segunda temporada de doce capítulos, es decir que aún están a tiempo (decodificador mediante) de engancharla.
Una de las cosas que más me gusta de las miniseries es que, a diferencia de las películas, son una novela. Por estructura narrativa, por acumulación de conflictos, por cantidad de personajes y, claro, por duración, consiguen profundizar en la historia desde una variedad de ángulos que en cine resulta casi imposible. Y cuando digo casi debe entenderse un nombre: Paul Thomas Anderson, quien tanto en Boogie Nights como en Magnolia filmó novelas. El resto es cuento, con todas las virtudes y defectos del caso.
Carnivale se refiere, desde el título, a lo que en nuestro país podríamos llamar feria trashumante. Una serie de puestos que presentan atracciones de distinto tipo y que recorren pueblos casi como si se tratara de una caravana. Sólo que en este caso esos pueblos son del sur de Estados Unidos, y el año es 1930, y la gran depresión se siente en cada uno de los fotogramas de la serie. Y una de las mayores virtudes de la serie es que aprovecha al máximo la galería de personajes, freaks, que tiene a su disposición. Así, quien dirige (al menos en apariencia) el carnivale del caso es un enano cuya bonhomía no entra en cuerpo tan pequeño, interpretado extraordinariamente por Michael Anderson (quien ya apareciera en Mullholand Drive, de David Lynch), y están también la mujer barbuda, la tarotista y su hija (Clea Duvall, hermosa pese a tener casi la misma cara que su padre Robert, casi siempre elegida para hacer de lesbiana por ese mismo detalle), la domadora de serpientes, el vidente ciego (un intimidante Patrick Bauchau, que sólo participa en la primera temporada, con cameos breves en la segunda), dos prostitutas (madre e hija) regenteadas por el marido/padre, el hombre que cayó en desgracia y se ocupa de las tareas de fuerza, tales como armar los tinglados. Y, por supuesto, el chico que encuentran en el camino (Nick Stahl, impresionante que alguien que pueda hacer este personaje tan pero tan bueno haga del bastardo amarillo en Sin City), Ben Hawkins.
En un principio vemos a través de los ojos de Ben, el recién llegado, el que descubre ese mundo tan lleno de polvo, tan mugriento y hermoso a la vez (ojalá pudiera lograr lo mismo con mi cocina), el que abre los ojos a esa magia tan propia del sur de Estados Unidos (desde Faulkner hasta Big Fish) como de Macondo. Y no es casual, dado el emparentamiento con el realismo mágico, que exista otro emparentamiento: varios de los capítulos de Carnivale, los que cargan más el peso en los elementos oníricos, están dirigidos por Rodrigo García, emparentado (hijo) con Gabriel García Márquez. Pero decía que Ben Hawkins es nuestros ojos en un principio. Porque lo mejor de la serie es que, sobre todo en la segunda temporada, construye un héroe colectivo que hubiera envidiado el mismo Héctor Oesterheld. Y, claro, al héroe colectivo se opone el mal.
Clancy Brown fue siempre un actor secundario de peso, de esos indispensables para que los protagonistas se luzcan (recordar el guardiacárcel sádico de The Shawshank Redemption, entre otros). Es, aquí, un antagonista de tanto peso que, si no pasara a convertirse en el mal en estado puro, uno sospecharía que es el protagonista encubierto de la historia. Su Brother Justin no sólo es un personaje intimidante, sino que también resulta maravilloso. Ver a ese cura aparentemente bienintencionado caer y caer es un espectáculo aparte.
Hasta ahora, son dos temporadas. Para resumirlo, la primera es la presentación de los personajes, y narra en paralelo los itinerarios de Ben Hawkins y los suyos por un lado, y los del Brother Justin por el otro. Es cierto que en estos primeros doce episodios es demasiado lo que se insinúa y demasiado poco lo que sucede. Pero para eso está la segunda temporada, donde los caminos comienzan a cruzarse, donde uno observa fascinado cómo los hilos del destino van uniendo a estos seres perdidos, con una técnica que recuerda, en el buen sentido, The Stand (para mi gusto, junto con It y Salem´s Lot, lo mejorcito de Stephen King, además del extraordinario y verdaderamente aterrador guión que hizo para la TV, The storm of the century). Y adelanto: la cosa no termina al final de la segunda temporada. Y confieso: no aguanto a que empiece la tercera.
Quizás lo único que pueda criticársele a la serie es que, tanto la primera como la segunda temporada, tardan en empezar, se regodean en la presentación de los conflictos centrales de la trama, antes de que se desarrollen propiamente. Como en casi todas las series de la industria norteamericana, los guionistas y directores se van alternando, y, al igual que sucedía en X-Files, el creador se hace cargo del guión entero del capítulo cuando llegan los momentos trascendentes para la continuidad de la serie. Así que avisados: cuando vean que el capítulo es obra de Daniel Knauf, ajusten los cinturones. Así que avisados, también: no verla es un pecado. Uno de esos que ni siquiera el Brother Justin perdonaría.
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1.
Mayka | 08/05/2008 at 2:49 pm
Increible serie.La primera vez q la vi,me gusto,pero no tanto como descubriria mas tarde.Conoci carnivale a traves del boom de las series,un amigo me la entrego junto con muchas otras,y como las demas tenias mas prestigio solo vi un capitulo y no mas,pero debo reconocer que pense en verla de forma esclusiva,sin mezclar con mas series.A si que cuando acabe las series pendientes comence con carnivale ……. y no pude dejar de verlo.La primera temporada la vi con pausa,pues no queria perderme ningun detalle y ……….FANTASTICA,pero no quedo todo ahi,pues al dia siguiente de acabar de verl la primera temporada,para mi sorpresa ,me entero de que ……….NO ESTA ACABADA,decepcion,tomo una decision,verla con mas calma aun,cundirla pues no esta acabada y a dia de hoy solo puedo decir que es para mi la mejor serie que he visto.El tema,interesante,fascinante,para mi la interpretacion ….Sublime,creo que no podian haber escogido a nadie mejor para el papel de Ben,Justin,Samson … en fin,se la recomiendo a todo el mundo,y espero que la continuen en algun momento ya que me han informado que la serie estaba organizada para 6 temporadas,esperemos que sea cierto.Un Saludo.
2.
Ramon | 15/09/2008 at 3:19 pm
Lamentablemente nos dejaron a medias
$HBO$ & Daniel Knauf)
creo que la serie daba para otra temporada.
3.
EL | 08/07/2009 at 6:05 pm
La serie me pareció genial, ando buscando al menos los guiones de las 4 temporadas restantes, alguien tiene idea de dónde puedo encontrarlos?